6 jun. 2008

EL REGRESO

Asi es.. El regreso. Nó solo mío sino de pikachu news.


Antes que nada me disculpo con mis lectores (si alguno queda) por mi ausencia tan prolongada y mi falta de ispiracion y garra para sentarme frente a l computador y narrar mas historias.


El tiempo pasó y ahora estoy de vuelta a la capital de mis amores; Asunción. Pero eso no significa que no voy a ponerlos al tanto de mis ultimas andanzas en Japón y algunas otras anécdotas ya en Paraguay.


En mi ultimo post les comenté sobre mi cambio drástico y sorpresivo de familia por tercera vez y cómo lo habia tomado. Por supuesto que ahora, ya de vuelta y ya habiendo superado un monton de sentimientos del momento aquel, mis comentarios sobre éstos seran mas frios y con un poco mas de humor... En pocas palabras, fué una pavada todo.


El día que salí de la casa de los sueños y pesadillas transcurrió bastante rápido. Me despierto en la mañana no muy temprano, al lado de mis valijas ya hechas y mi habitación (sigamos hablando con propiedad) vacía, sin rastro alguno de que mi persona haya estado ahí... No dejé nada mas que un rosario de piedras onix que me había regalado mi abuela como "amuleto" de buena suerte. Medio dudosa la suerte que me dió pero bueno.. Muy lindo el rosario, lástima que soy agnóstica.


Bajo a desayunar y veo a mi hermanito bañado en lágrimas y... Quien se resiste a éso? a ver.. diganme... Nadie, ni bien lo veo en ese estado de tristeza crónica se me escapan unas cuantas lágrimas obvias y entre sollozos nos dimos un abrazo de aquellos que sólo vemos en películas y en esta ocasión. Fué muy bonito sentirse tan querida, tanto que inspiras lágrimas a la hora de despedirse. Que ni siquiera era una DESPEDIDA, nos veríamos de nuevo, me mudaba a unos cuantos minutos de ahí, unas 3 estaciones para ser exactos.


El representante local de mi zona había sido vlmente removido de su puesto y reemplazado por una mujer que NUNCA antes había hecho nada parecido ni había salido jamas de Japón... Belleza de representante local. Pero en fin. Fueron a buscarme al medio día y entre llantos y abrazos (entre mi hermanito y yo, el viejo no estaba y las otras dos no era que estaban muy triste que digamos) me fuí.

Un silencio incómodo inundó el auto, escucho que me preguntan si quiero comer o algo asi pero estaba demasiado triste y cabreada como para tomarme la molestia de responder... Pero despues mi estómago me recomendó dejar de hacerme la pelotuda porque tenía hambre y me aproveché de esa oferta. Almorcé la opción más cara del menú y no comí todo. Ahora me arrepiento, estaba muuuuuy bueno y nunca mas pude comer eso debido al precio.

Luego de una charla explicativa, me pasaron un documento que firmar... Un acuerdo de buen comportamiento en el cual, en pocas palabras, me comprometía en dejar de ser la troublemaker y sería normal... Dudé, pero me acordé que no tenia abogado ahi.. Calculé bien mis movimientos y firmé antes de entrar a la casa... Una casa enorme (para ser Japón era bastante grande, tenia 3 pisos) con 2 perritos que lo que tenian de lindos tenian de molestosos.. Y acá empezó otra feceta.. En menos de 7 meses me cambié de familia 3 veces (4 si contamos el counseling)

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